Por desgracia, sí, hay microplástico en el agua. Estas partículas de plástico de menos de 5 milímetros de tamaño se han convertido en una preocupación global por su presencia en el medio ambiente y particularmente en el agua.
En este blog, nos sumergimos en el agua para tratar un problema invisible: los microplásticos que hay en ella. ¿Qué magnitud tiene este problema? ¿Cómo podemos solucionarlo? Lee las siguientes líneas si quieres contestar todas estas preguntas, ¡Allá vamos!
Los microplásticos, ¿qué son exactamente?
Por desgracia los microplásticos están de moda pero, ¿qué son?
Imagina diminutas partículas de plástico, tan pequeñas que son casi imperceptibles a simple vista. Estas partículas son las conocidas como microplásticos y se derivan de la degradación de objetos más grandes o se originan como microesferas en productos de cuidado personal y textiles sintéticos. El problema es que mediante procesos naturales y actividades humanas, estos fragmentos se infiltran en el agua potable.
La temida llegada de los microplásticos al agua potable
Sabemos que lamentablemente hay microplásticos en el agua potable pero, ¿cómo llegan ahí? Hay distintas fuentes identificadas en mares y ríos:
- Los textiles sintéticos: estos son los principales contribuyentes. Las prendas de poliéster u otros materiales sueltan microplásticos al ser lavadas y estos se van por el desagüe.
- Desgaste de neumáticos: los neumáticos de los coches desprenden microplásticos que se quedan en la carretera y la lluvia los arrastra a los desagües.
- Polvo en las ciudades: otro responsable es el polvo urbano que tiene partículas de microplásticos.
- Otras fuentes: como pinturas que señalizan las calles, pintura de coches y barcos, productos de limpieza y belleza…
Además, los microplásticos también son arrastrados por el viento. Los científicos han registrado 365 partículas microplásticas por metro cuadrado que caían diariamente del cielo en los Pirineos en el sur de Francia
El agua embotellada: un sorbo de microplásticos
Hay microplásticos en el agua potable pero muy particularmente en el agua embotellada. En una revisión de estudios de 2022 se llega a la conclusión de que en el proceso de envasado del agua embotellada, esta se contamina con microplásticos del propio polietileno (PET) de la botella, o en el caso de las botellas de vidrio, del tapón.
¿Sabías qué hasta 10.000 partículas de plástico por litro han sido halladas en una botella de agua de las que se pueden encontrar en el supermercado? Este es uno de los datos más llamativos de una investigación llevada a cabo por la Universidad del Estado de Nueva York en Freedonia para el proyecto periodístico Orb Media. Este estudio concluye también que el 83% de las muestras de agua embotellada de todo el mundo contenían partículas de microplásticos
La fuente exacta de estos microplásticos en el agua embotellada no se ha establecido exactamente aunque se cree que podrían introducirse durante el proceso de embotellado desde el aire, el agua o los materiales del envasado.
¿Cómo afectan los microplásticos a la salud?
Aunque todavía se debe investigar más, hay preocupaciones en torno a los posibles riesgos para la salud derivados de la ingesta de microplásticos mediante el agua embotellada. ¿Por qué? Porque estas partículas podrían actuar como vectores para transportar sustancias químicas tóxicas y contaminantes, lo que plantea posibles efectos en la salud humana.
Frente a los microplásticos: actúa de la mano de Griffo
¿Qué hacer frente a estas partículas que tan poco nos gustan? En Griffo podemos ayudarte con filtros de agua para tu grifo que eliminan los microplásticos y otras opciones para decir adiós al agua embotellada.
Además de decir adiós al plástico de un solo uso, hay más pasos que podemos tomar como:
- Optar por ropa fabricada con materiales naturales en lugar de sintéticos
- Usar botellas reutilizables y comprar las refrescos FRUIWA
- Compra verdura suelta en mercado en vez la que está empaquetado en plástico en supermercado
- Apoyar iniciativas de limpieza de playas y ríos
- y mucho más
No cabe duda que la presencia de microplásticos en el agua embotellada es un desafío que debemos enfrentar ya. Desde Griffo os animamos a tomar pequeñas acciones que juntas pueden ser muy muy grandes, empezando por decir adiós a las botellas de plástico que tan poco nos gustan. ¡Allá vamos!
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